Las
tintas de impresión deben estar equilibradas para evitar
el predominio de cualquiera de ellas.
Por
ejemplo, si en el proceso de impresión se deposita
una cantidad mayor de tinta cian, este color tendrá
una influencia haciendo que las imagenes se vean azulosas,
modificando la tonalidad de toda la imagen.
Un
buen balance de color de un impreso se denota cuando los rojos
son rojos, los verdes son verdes, etcétera. |